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10 marzo 2013

BOLAÑO DESCONOCIDO


Una exposición en el CCCB exhuma una cantidad ingente de material inédito del escritor.


Roberto Bolaño jamás tiraba nada de lo que escribía. Notas desperdigadas, esbozos, poemas, dibujos y mapas, listas, cuentos malogrados -por razones que quizá nunca conoceremos- o no acabados, novelas que, por una causa u otra, no llegaron a buen puerto, quedaron depositados en su estudio de Blanes, en la calle del Lloro. Todo lo que escribía era oro puro, o más precisamente las pepitas en bruto con las que luego construiría, literalmente, sus ficciones, que en la mayoría de los casos se convierten en modelos para armar. Esos escritos con su letra diminuta, ordenada y clarísima, con muy pocas correcciones, se despliegan en libretas de todo tipo y condición, dietarios reutilizados, cuadernos escolares Centauro o Miquelrius, incluso servilletas de papel y muchos, muchos, papeles sueltos o guardados en sobres. Eso sin contar sus mecanoscritos.

 Roberto Bolaño, en 1979, en el estudio de la calle de Tallers. Abajo, una muestra del manuscrito del relato 'La increíble vida de Chen Huo Yang', que posteriormente se llamó 'El contorno del ojo'. ARCHIVO BOLAÑO Roberto Bolaño, en 1979, en el estudio de la calle de Tallers. Abajo, una muestra del manuscrito del relato 'La increíble vida de Chen Huo Yang', que posteriormente se llamó 'El contorno del ojo'. ARCHIVO BOLAÑO Roberto Bolaño, en 1979, en el estudio de la calle de Tallers. Abajo, una muestra del manuscrito del relato 'La increíble vida de Chen Huo Yang', que posteriormente se llamó 'El contorno del ojo'. ARCHIVO BOLAÑO Edición Impresa Versión en .PDF Información publicada en la página 54 de la sección de Espectáculos de la edición impresa del día 06 de marzo de 2013



Parte de ese tesoro, los ingredientes ocultos de su cocina literaria, que su amigo el escritor Enrique Vila-Matas define como «el amplísimo material acumulado en los años en los que se hizo fuerte en el silencio», forma parte de la exposición, que ha abierto sus puertas en el CCCB, 'Archivo Bolaño 1977 -2003', o lo que es lo mismo, los años en los que el escritor chileno vivió en Catalunya, donde también encontró la muerte, hace ahora justamente diez años.

Temáticamente, queda fuera de la muestra, tan solo evocada en un prólogo fotográfico, el núcleo duro del imaginario del autor, los años de infancia vividos en Chile y muy especialmente el México de su adolescencia y primera juventud tan fundamental en su mitología. Lo que interesa mostrar en la exposición, comisariada por Juan Insúa y Valerie Miles, es la cantidad ingente de papeles inéditos que dejó Bolaño. En total lo que se exhibe suma 230 originales, más un centenar de fotografías, otro centenar de libros -ediciones del autor y algunos de sus libros, especialmente de ciencia-ficción-, ocho audiovisuales conceptuales y un archivo digital en el que pueden consultarse las 177 entrevistas que se le realizaron. Pero eso, en palabras de la viuda del autor, Carolina López -en una rara aparición ante la prensa-, es tan solo una ínfima parte del archivo que grosso modo suma 14.000 páginas, 84 libretas compactas y 15 libros montados, de los que solo seis son inéditos.

Aviso para navegantes: López anunció que tras las exhumaciones de 'El tercer Reich' y 'Los sinsabores del verdadero policía' no habrá a corto o medio plazo más inéditos en el mercado. Y es que esas novelas no se han librado de la polémica. Recientemente, 'The New York Times' se lamentaba que Bolaño «parece condenado a sufrir el destino de Jimi Hendrix o Jim Morrison [...] de quienes han comercializado desechos y fragmentos de la creatividad del difunto para sus más ardientes fans». Por el momento, la intención de la viuda es valorar sin prisa pero sin pausa todo el material, del que ahora enseña, como para abrir boca, su existencia. «Muchos de sus libros todavía se están traduciendo en el extranjero y, especialmente en Estados Unidos, y me parece prudente no saturar el mercado con más libros».

Bolaño, fuera de la abundante poesía que escribió en México como infrarrealista, se hizo escritor en Catalunya, y la muestra, dividida en tres grandes espacios, que corresponden a sus estancias en Barcelona, Girona y Blanes, sigue ese recorrido. La lista de títulos de los relatos o textos que se muestran es ingente. En la etapa barcelonesa destacan títulos como 'Las alamedas luminosas' o 'La virgen de Barcelona', una 'nouvelle' autobiográfica fechada en 1979 en la que se aprecia el germen de muchas de las características del Bolaño más maduro.

TRES NOVELAS / En la etapa gerundense, donde se consolida su formato como escritor, además de diversos relatos, destacan tres novelas inéditas. Se trata de 'D.F., La Paloma', 'Tobruck', una ficción epistolar que se desarrolla entre México y Barcelona; 'Diorama' -en referencia al viejo cine ya desaparecido- y 'El espíritu de la ciencia ficción', dedicada a su admirado Philip K. Dick.

Blanes es ya el territorio del Bolaño más conocido, el lugar donde construyó sus novelas mayores y donde triunfó. Ahí, aparte de un interesante mapa de Santa Teresa, que nada envidiaría a la Yoknapatawpha de Faulkner, se pueden ver sus gafas, su máquina de escribir y el teclado de su ordenador. Y al final, las palabras del autor despiden al visitante mencionando un libro que traducido, más mal que bien, y tergiversado o reinterpretado por los jóvenes sea «capaz de hablar a todos los seres humanos».

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